¿Qué es Ácido Clorhidrico?

El ácido clorhídrico es un compuesto químico inorgánico ampliamente utilizado en múltiples ámbitos, en la industria química, el tratamiento de aguas, la metalurgia, la limpieza profesional y el mantenimiento doméstico. Se trata de una disolución acuosa del cloruro de hidrógeno (HCl), un gas incoloro que, al disolverse en agua, da lugar a uno de los ácidos más fuertes y conocidos dentro de la química.

Desde el punto de vista químico, el ácido clorhídrico se caracteriza por su elevada acidez, su gran capacidad corrosiva y su alta reactividad frente a numerosos materiales. Estas propiedades lo convierten en un producto extremadamente eficaz para disolver depósitos minerales, regular el pH y facilitar numerosos procesos químicos, pero también en una sustancia que requiere un manejo cuidadoso y responsable.

El ácido clorhídrico está presente de forma natural en el organismo humano, ya que es el principal componente del ácido gástrico, donde cumple una función esencial en la digestión de los alimentos y en la eliminación de microorganismos. Esta presencia natural contrasta con su uso industrial y doméstico, donde se emplea en concentraciones mucho más elevadas y con fines muy distintos.

En su forma comercial, el ácido clorhídrico se presenta como un líquido transparente o ligeramente amarillento, con un olor fuerte y penetrante. Se comercializa en diferentes concentraciones, lo que determina su uso final, desde aplicaciones relativamente comunes como el mantenimiento de piscinas o la limpieza, hasta procesos industriales complejos.

Definición y concepto químico

El ácido clorhídrico es un ácido mineral fuerte cuya base química es el cloruro de hidrógeno disuelto en agua. Desde un punto de vista estrictamente químico, se define como una solución acuosa de HCl, en la que el compuesto se disocia casi por completo en iones hidrógeno (H⁺) e iones cloruro (Cl⁻), responsable directo de su elevada acidez.

Esta disociación casi total es lo que sitúa al ácido clorhídrico dentro del grupo de los ácidos fuertes, ya que libera protones de forma inmediata al entrar en contacto con el agua. Como consecuencia, presenta un pH extremadamente bajo, incluso en disoluciones diluidas, lo que explica su alto poder reactivo frente a bases, sales y numerosos compuestos inorgánicos.

Desde el punto de vista químico, el ácido clorhídrico no se considera una sustancia pura, sino una mezcla homogénea formada por agua y cloruro de hidrógeno. El comportamiento químico de esta solución está determinado por la concentración del HCl disuelto, lo que influye directamente en su reactividad, conductividad eléctrica y capacidad para participar en reacciones químicas.

En química, el ácido clorhídrico se utiliza frecuentemente como reactivo de referencia debido a su comportamiento predecible y bien estudiado. Su estructura simple, unida a su alta estabilidad en solución, lo convierte en un compuesto clave para comprender conceptos fundamentales como la acidez, la disociación iónica y el equilibrio químico en medios acuosos.

Esta definición y concepto químico permiten situar al ácido clorhídrico como una de las sustancias más representativas dentro de la química inorgánica, con un papel esencial en el estudio y aplicación de los ácidos fuertes.

Fórmula Química (HCI)

La fórmula química HCl identifica al compuesto conocido como cloruro de hidrógeno, formado por la unión de un átomo de hidrógeno (H) y un átomo de cloro (Cl). Esta notación representa una molécula simple de tipo binario, en la que ambos elementos se enlazan mediante un enlace covalente polar, debido a la diferencia de electronegatividad entre ellos.

Desde el punto de vista químico, la fórmula HCl indica una proporción 1:1 entre hidrógeno y cloro, lo que significa que cada molécula contiene exactamente una unidad de cada elemento. Esta simplicidad estructural es una de las razones por las que el comportamiento químico del HCl es ampliamente conocido y fácilmente predecible en distintos entornos.

La polaridad del enlace H–Cl provoca una distribución desigual de la carga eléctrica dentro de la molécula, haciendo que el hidrógeno adquiera una carga parcial positiva y el cloro una carga parcial negativa. Esta característica es clave para explicar el comportamiento del HCl cuando entra en contacto con el agua, ya que favorece su separación en especies cargadas.

En nomenclatura química, la fórmula HCl se utiliza de forma universal para identificar tanto al gas cloruro de hidrógeno como a su disolución acuosa, dependiendo del contexto. Esta doble utilización convierte a HCl en una de las fórmulas más reconocibles dentro de la química inorgánica, especialmente en estudios relacionados con ácidos, reacciones químicas y procesos industriales.

La claridad y sencillez de la fórmula química HCl permiten identificar de manera inmediata la composición elemental del compuesto y facilitan su reconocimiento en etiquetados, documentación técnica y literatura científica.

Composición y propiedades

El ácido clorhídrico está compuesto por una disolución acuosa de cloruro de hidrógeno (HCl), donde el componente activo es el gas HCl completamente disuelto en agua. Esta composición determina de forma directa sus características químicas y su comportamiento en distintos entornos. A diferencia de otros compuestos complejos, su estructura es sencilla, lo que permite una respuesta química rápida y predecible.

En cuanto a sus propiedades básicas, el ácido clorhídrico se presenta como un líquido incoloro o ligeramente amarillento, con un olor fuerte e irritante característico. Posee una densidad superior a la del agua, que aumenta conforme lo hace su concentración, y muestra una alta conductividad eléctrica, consecuencia de la presencia de iones libres en la disolución.

Una de sus propiedades más destacadas es su carácter fuertemente ácido, que se manifiesta en un pH muy bajo, incluso a concentraciones moderadas. Esta acidez elevada explica su capacidad para reaccionar con rapidez frente a bases, sales y determinados materiales, así como su eficacia en procesos donde se requiere una acción química intensa.

El ácido clorhídrico es altamente soluble en agua, lo que permite preparar disoluciones de diferentes concentraciones sin pérdida de estabilidad. Además, es una sustancia químicamente estable cuando se almacena de forma adecuada, manteniendo sus propiedades a lo largo del tiempo si se evita la exposición a la luz solar directa y a materiales incompatibles.

Estas características, derivadas directamente de su composición, convierten al ácido clorhídrico en un producto químico fundamental, fácilmente reconocible por su comportamiento, apariencia y propiedades físicas y químicas esenciales.

Acido Fuerte: características

El ácido clorhídrico se clasifica como un ácido fuerte debido a su comportamiento químico en disolución acuosa. Esta categoría se reserva para aquellas sustancias que presentan una liberación prácticamente completa de protones, lo que define su elevada capacidad para generar acidez de forma inmediata y constante.

Una de las características principales de un ácido fuerte es su disociación casi total, lo que significa que, al entrar en contacto con el agua, la mayor parte de sus moléculas se separan en partículas cargadas. Este proceso es rápido y estable, lo que permite que el ácido mantenga su intensidad incluso en disoluciones diluidas.

Otra propiedad fundamental es su pH extremadamente bajo, que se mantiene en valores mínimos incluso a concentraciones reducidas. Este nivel de acidez convierte al ácido clorhídrico en una sustancia con una alta reactividad química, capaz de intervenir eficazmente en numerosos procesos donde se requiere una acción ácida intensa.

Los ácidos fuertes también se caracterizan por su comportamiento predecible, ya que su grado de disociación no depende de factores externos como la concentración o la temperatura dentro de rangos normales. Esta estabilidad química facilita su uso controlado y su estudio en distintos contextos científicos y técnicos.

Estas características principales definen al ácido clorhídrico como un referente dentro de los ácidos fuertes, destacando por su potencia, constancia y capacidad de reacción, rasgos que explican su amplia presencia en la química aplicada.

Diferencias con otros Acidos

El ácido clorhídrico se distingue de otros ácidos minerales por una serie de características químicas que determinan su comportamiento y lo diferencian claramente dentro de este grupo. Aunque comparte el origen inorgánico y el carácter ácido con sustancias como el ácido sulfúrico o el ácido nítrico, su estructura y reactividad presentan particularidades propias.

Una de las principales diferencias radica en su composición binaria, ya que está formado únicamente por hidrógeno y cloro, mientras que otros ácidos minerales contienen estructuras más complejas con oxígeno en su molécula. Esta simplicidad molecular le confiere un comportamiento químico más directo y una respuesta rápida en disolución acuosa.

El ácido clorhídrico destaca también por su volatilidad relativa, especialmente en concentraciones elevadas, lo que se traduce en la liberación de vapores perceptibles. En comparación, otros ácidos minerales presentan una volatilidad menor, lo que modifica su forma de manipulación y almacenamiento.

Su ausencia de poder oxidante hace que actúe principalmente como agente ácido. Y su reacción con metales y sales sigue patrones específicos que lo diferencian del comportamiento de otros ácidos minerales, generando productos característicos y fácilmente identificables. Estas diferencias hacen que el ácido clorhídrico ocupe una posición singular dentro de la familia de los ácidos minerales, con propiedades propias que determinan su aplicación y manejo.

Propiedades del CHl

Las propiedades del ácido clorhídrico lo convierten en uno de los ácidos minerales más conocidos y utilizados a nivel mundial. Se trata de una disolución acuosa de cloruro de hidrógeno (HCl) caracterizada por su alta acidez, rápida capacidad de reacción y gran solubilidad en agua, lo que explica su amplio uso en múltiples ámbitos.

El ácido clorhídrico es una solución de cloruro de hidrógeno (HCl) en agua. En estado puro, el HCl es un gas incoloro, pero al disolverse en agua forma un ácido fuerte con un comportamiento químico bien definido. Esta naturaleza explica su elevada reactividad frente a numerosas sustancias.

El ácido clorhídrico, al ser un ácido fuerte que se disocia casi por completo en agua y presenta alta conductividad eléctrica. Esta propiedad está relacionada con la presencia de iones libres en la disolución, lo que facilita la transmisión de corriente eléctrica.

En condiciones normales de almacenamiento y temperatura, el ácido clorhídrico es químicamente estable, aunque puede liberar vapores con el tiempo. Esta estabilidad permite su conservación adecuada siempre que se mantenga en recipientes compatibles y bien cerrados.

Propiedades físicas

Las propiedades físicas del ácido clorhídrico permiten identificarlo, manipularlo correctamente y comprender su comportamiento en distintas condiciones. Estas características describen su aspecto, estado, densidad y comportamiento físico, sin entrar en aspectos de uso, seguridad u otras aplicaciones.

Estado físico y presentación

El ácido clorhídrico se presenta como un líquido cuando el cloruro de hidrógeno (HCl) se encuentra disuelto en agua. En condiciones normales, esta disolución es estable y homogénea, lo que facilita su almacenamiento y transporte en envases adecuados.

Color y transparencia

En su forma habitual, el ácido clorhídrico es incoloro o ligeramente amarillento. Cualquier cambio notable de color puede indicar impurezas o contaminación. Su transparencia es una de sus propiedades físicas más reconocibles.

Olor característico

Posee un olor fuerte, penetrante e irritante, fácilmente detectable incluso a bajas concentraciones. Este olor se debe a la liberación de vapores de cloruro de hidrógeno, especialmente en ambientes húmedos o mal ventilados.

Densidad

La densidad del ácido clorhídrico depende directamente de su concentración. A medida que aumenta el porcentaje de HCl disuelto en agua, la densidad del líquido también se incrementa. Esta propiedad es clave para su identificación técnica y control de calidad.

Volatilidad y vapores

El ácido clorhídrico es volátil, lo que significa que puede desprender vapores visibles en determinadas condiciones. Estos vapores se forman con mayor facilidad cuando hay cambios de temperatura o exposición prolongada al aire.

Solubilidad en agua

Una de las propiedades físicas más importantes del ácido clorhídrico es su total miscibilidad con el agua. Se disuelve completamente en cualquier proporción, formando soluciones homogéneas sin separación de fases.

Ebullición y Congelación

Los valores de punto de ebullición y congelación varían en función de la concentración del ácido clorhídrico. En general, su comportamiento térmico difiere del agua pura debido a la presencia del cloruro de hidrógeno disuelto.

Propiedades Químicas

Las propiedades químicas del HCl (ácido clorhídrico) definen su comportamiento como uno de los ácidos minerales más reactivos y conocidos. El ácido clorhídrico es un ácido fuerte, lo que significa que en disolución acuosa se disocia casi por completo, liberando iones hidrógeno (H⁺) de forma inmediata. Esta característica determina su elevada capacidad de reacción y su acción rápida frente a numerosas sustancias.

Desde el punto de vista químico, el HCl reacciona con bases y compuestos alcalinos mediante reacciones de neutralización, formando sales denominadas cloruros y liberando agua. Esta propiedad es típica de los ácidos fuertes y explica su comportamiento predecible en procesos químicos controlados. Asimismo, el ácido clorhídrico reacciona con metales activos, dando lugar a la formación de cloruros metálicos y liberación de hidrógeno gaseoso, una reacción característica que refleja su poder corrosivo.

Otra propiedad química relevante del ácido clorhídrico es su alta reactividad con carbonatos y bicarbonatos, produciendo dióxido de carbono como subproducto. Esta reacción se manifiesta de forma visible mediante efervescencia, lo que evidencia la rapidez con la que el HCl actúa sobre este tipo de compuestos. Esta capacidad de reacción inmediata es una de las señas de identidad del ácido clorhídrico desde el punto de vista químico.

El HCl presenta una gran estabilidad química en disolución acuosa, siempre que se mantenga en condiciones controladas. No se descompone fácilmente y conserva sus propiedades químicas durante largos periodos de tiempo, lo que permite su uso técnico y científico con resultados constantes. Sin embargo, puede reaccionar violentamente en presencia de sustancias incompatibles, lo que confirma su carácter químicamente activo.

Además, el ácido clorhídrico actúa como agente catalizador en determinadas reacciones químicas, facilitando procesos sin consumirse por completo. Esta propiedad refuerza su importancia dentro de la química inorgánica. En conjunto, las propiedades químicas del HCl —fuerte disociación, elevada reactividad, formación de cloruros y estabilidad en solución— definen su comportamiento como un ácido mineral fundamental en el ámbito químico.

pH y Acidez

El pH y la acidez del ácido clorhídrico son dos de sus características más representativas y determinan su comportamiento como ácido mineral fuerte. El ácido clorhídrico presenta un pH extremadamente bajo, que puede situarse por debajo de 1 en soluciones concentradas, lo que refleja una elevada capacidad para liberar iones hidrógeno en disolución acuosa. Esta acidez intensa explica su rápida acción y su comportamiento químico bien definido.

La acidez del ácido clorhídrico se debe a su disociación casi total en agua, lo que significa que la mayor parte de sus moléculas se separan en iones H⁺ y Cl⁻. Esta característica lo diferencia de los ácidos débiles y lo posiciona como una sustancia con un poder ácido constante y predecible. Cuanto mayor es la concentración de HCl en la disolución, menor es el valor de pH y mayor la acidez resultante.

El pH del ácido clorhídrico varía de forma directa según la concentración de la solución. En disoluciones diluidas, el pH aumenta progresivamente, mientras que en concentraciones elevadas se mantiene en valores extremadamente bajos. Esta relación entre pH y concentración es una de las propiedades más relevantes desde el punto de vista técnico y químico.

La elevada acidez del ácido clorhídrico influye en su comportamiento frente a otras sustancias, ya que favorece reacciones rápidas y completas. Desde una perspectiva química, esta capacidad de mantener un pH muy bajo en disolución es lo que define al ácido clorhídrico como uno de los ácidos fuertes más estables y conocidos, con un comportamiento consistente y fácilmente medible.

Reacciones Químicas

Las reacciones químicas habituales del ácido clorhídrico reflejan su comportamiento como ácido mineral fuerte y su elevada capacidad de interacción con numerosas sustancias. El HCl participa de forma rápida y eficiente en reacciones químicas bien definidas, lo que permite predecir con precisión sus productos y resultados en distintos entornos químicos.

Una de las reacciones más comunes del ácido clorhídrico es la neutralización con bases, en la que el HCl reacciona con hidróxidos para formar sales de cloruro y agua. Este tipo de reacción es completa y se produce con gran rapidez, lo que confirma la fuerte acidez del compuesto. La formación de cloruros estables es una de las reacciones químicas más características del ácido clorhídrico.

El ácido clorhídrico también reacciona de manera habitual con metales activos, como el hierro, el zinc o el magnesio. En estas reacciones se generan cloruros metálicos y se libera hidrógeno gaseoso, lo que evidencia su poder reactivo.

Otra reacción química frecuente del HCl es su interacción con carbonatos y bicarbonatos, produciendo cloruros, agua y dióxido de carbono. Esta reacción se manifiesta visualmente mediante una efervescencia característica, lo que facilita su identificación en procesos químicos y análisis cualitativos.

También puede reaccionar con óxidos metálicos, transformándolos en cloruros solubles, y participa en reacciones de desplazamiento iónico en disolución acuosa. En conjunto, las reacciones químicas habituales del ácido clorhídrico se caracterizan por su rapidez, previsibilidad y formación de cloruros.

Usos comunes del CHl

Los usos del ácido clorhídrico abarcan un amplio abanico de aplicaciones gracias a su condición de ácido mineral fuerte, su alta reactividad y su comportamiento químico predecible. El ácido clorhídrico es una sustancia ampliamente conocida tanto en entornos técnicos como industriales, y su presencia resulta fundamental en numerosos procesos donde se requiere una acción química eficaz y controlada.

Desde un punto de vista general, el ácido clorhídrico destaca por su capacidad para reaccionar rápidamente con otras sustancias, lo que lo convierte en un compuesto clave en operaciones de transformación química, tratamiento de materiales y regulación de procesos. Su uso está estrechamente ligado a su naturaleza ácida, que permite modificar el entorno químico de forma inmediata y estable.

Además, los usos del ácido clorhídrico están condicionados por la posibilidad de ajustar su concentración, lo que facilita su adaptación a diferentes necesidades técnicas. Esta versatilidad explica por qué es un producto habitual en múltiples sectores, desde aplicaciones controladas hasta procesos más complejos que requieren precisión y fiabilidad.

En conjunto, el ácido clorhídrico se ha consolidado como una sustancia esencial dentro del ámbito químico debido a su eficacia, estabilidad y amplio rango de usos. Su relevancia se mantiene constante gracias a la combinación de propiedades que permiten integrarlo en distintos procesos de forma segura y eficiente.

Cómo usarlo: Diluir con agua y aplicar en la zona deseada, dejar actuar unos minutos y enjuagar con abundante agua.

Importante: Nunca mezclar con lejía ni otros productos químicos, ya que puede generar gases tóxicos peligrosos.

Agua de Piscinas

El uso del ácido clorhídrico en piscinas es una solución eficaz y ampliamente utilizada para mantener el pH del agua en niveles óptimos. Aplicado correctamente, mejora la calidad del agua, optimiza el uso del cloro y se convierte en un elemento clave del mantenimiento de cualquier piscina.

Sanitarios y baños

El ácido clorhídrico es uno de los productos más potentes para eliminar sarro, cal y restos de óxido en inodoros, lavabos, grifos y azulejos. Es ideal para restaurar superficies que han perdido su brillo por acumulación de minerales.

Desincrustante de cal

Gracias a su capacidad de disolver carbonatos, el ácido clorhídrico es útil para eliminar depósitos de cal en fregaderos, juntas, encimeras y accesorios metálicos. Su uso frecuente puede prevenir la acumulación que genera manchas y deterioro.

Desatasco de tuberías

Cuando se trata de tuberías parcialmente obstruidas por residuos minerales o materia orgánica, el ácido clorhídrico diluido puede ayudar a desatascar conductos y desagües de forma efectiva.

Limpiar y desengrasar

El ácido clorhídrico también se utiliza para limpiar y desengrasar superficies antes de aplicar pinturas, impermeabilizantes o selladores. Al eliminar residuos grasos o calcáreos, garantiza una mejor adherencia del producto final.

Uso para Piscinas

El ácido clorhídrico para piscinas es uno de los productos más utilizados en el mantenimiento del agua, especialmente para regular el pH cuando este se encuentra por encima de los valores recomendados.

Su uso es habitual tanto en piscinas privadas como en instalaciones públicas y profesionales, debido a su eficacia, rapidez de acción y coste reducido.

El principal uso del ácido clorhídrico en piscinas es bajar el pH del agua. Un pH elevado reduce la eficacia del cloro, favorece la aparición de incrustaciones calcáreas y puede causar irritaciones en la piel y los ojos.

El ácido clorhídrico se utiliza siempre diluido y con extrema precaución. En piscinas domésticas suele emplearse en concentraciones del 20 % al 30 %.

Reducir el pH
Cuando supera 7,6.
El grado óptimo de PH debe estar entre 7.2 y 7.6.

Eficacia de aditivos
Mejora la eficacia del cloro y otros desinfectantes usados comunmente para mantener el agua libre de impurezas.

Prevenir la cal
Mantiene libre de depósitos de cal en paredes y equipos que pueden dañarlos.

Agua más clara
Mantiene el agua más tiempo clara y estable.

Envases y formatos

Acido clorhídrico (HCl) se comercializa en diversos formatos, adaptados al tipo de uso, volumen requerido, concentración del producto y medidas de seguridad necesarias para su almacenamiento y transporte. Estos formatos responden a las exigencias de sectores industriales, empresas de servicios y también al consumo doméstico controlado, como en labores de limpieza o mantenimiento.

Es fundamental tener en cuenta estas características si queremos elegir el formato de envase en el que adquirir ácido clorhídrico:

Concentración

doméstico: 10–15%;
industrial: hasta 37%

Volumen de uso
Normativa almacenamiento

REACH, CLP, ADR

Seguridad

EPI, ventilación, etc.

Seguridad (uso doméstico)

El ácido clorhídrico es un producto químico altamente corrosivo, ampliamente utilizado tanto en entornos domésticos (limpieza, piscinas) como en ámbitos profesionales e industriales.

Su eficacia es indiscutible, pero un uso incorrecto puede provocar riesgos graves para la salud y las instalaciones, por lo que es fundamental aplicar medidas de seguridad estrictas.

La prevención y la correcta manipulación son obligatorias, incluso en usos domésticos.

Peligros de su Uso
  • Corrosión de piel y ojos
  • Irritación severa respiratoria
  • Daños en superficies y materiales
  • Reacciones químicas peligrosas
    (no mezclar con otros productos)
Seguridad en el uso doméstico
  • Usar guantes de resistencia química
  • Proteger ojos con gafas de seguridad
  • Trabajar en zonas ventiladas
  • No inhalar vapores directamente
  • Utilizar solo cantidad necesaria
Normas de manipulación
  • Diluir ácido en agua, nunca al revés
  • No mezclar con otros limpiadores
  • Alejar de menores y mascotas
Almacenamiento seguro
  • Guardar cerrado en sus envase
  • Conservar en lugar fresco y ventilado
  • Alejar de menores y mascotas
  • No reutilizar envases ni traspasar

Seguridad (uso profesional)

En entornos profesionales (piscinas públicas, limpieza industrial, laboratorios, industria química), el ácido clorhídrico se utiliza en mayores concentraciones y volúmenes, por lo que los protocolos deben ser más estrictos.

La prevención, uso de EPIs adecuados y la correcta manipulación son siempre obligatorios.

Uso de EPIs adecuados
  • Guantes químicos certificados
  • Gafas panorámicas o pantalla facial
  • Ropa de protección resistente a ácidos
  • Sistemas de protección respiratoria
Correcta manipulación
  • Formación específica certificada
  • Sistemas de dosificación controlada
  • Evitar vertidos directos y salpicaduras
  • Neutralizar derrames
Almacenamiento
  • Almacenar en áreas específicas
  • Señalización visible de riesgo químico
  • Separar de productos incompatibles
  • Cumplir normativa de seguridad

* En caso de accidente

Ante cualquier duda, consulta de forma inmediata al servicio de emergencias aunque la lesión parezca leve.

Ante un accidente doméstico o profesional con ácido clorhídrico, la rapidez y el contacto de una asistencia correcta son clave.

A continuación tienes un protocolo claro por niveles de gravedad y contactos o tipo de actuación válido para España.

Accidente grave:

Contacte inmediatamente a emergencias
📞 112 (24 h, España) »
Servicio de emergencias 112
Tener a mano la etiqueta del producto

Ante cualquier duda, consulta de forma inmediata al servicio de emergencias aunque la lesión parezca leve.

Tipo de accidente:
  • Quemadura química extensa
  • Quemadura química profunda
  • Contacto grave con los ojos
  • Inhalación grave de vapores
  • Ingestión accidental
  • Pérdida de conciencia
Qué hacer:

Mientras llega emergencias, puede realizar estas acciones dependiendo de la lesión producida.

  • Aclarar con abundante agua
  • No provocar el vómito
  • Trasladar a zona con aire fresco
  • No aplicar neutralizantes
  • Retirar ropa contaminada
Intoxicación sin riesgo vital:

📞 (91) 562 04 20 (24 h, España) »
Servicio de Información Toxicológica
Tener a mano la etiqueta del producto

Ante cualquier duda, consulta de forma inmediata al servicio de emergencias aunque la lesión parezca leve.

Tipo de accidente:
  • Salpicaduras leves
  • Inhalación leve de vapores
  • Dudas sobre toxicidad o actuación
Qué hacer:

Mientras se consulta telefónicamente con el servicio de información toxicológico, puede realizar estas acciones dependiendo de la lesión producida. Pero ante cualquier duda o si la situación empeora, contacte con el servicio de emergencias correspondiente.

  • Aclarar con abundante agua
  • No provocar el vómito
  • Trasladar a una zona con aire fresco
  • No aplicar neutralizantes
  • Retirar ropa contaminada

Lesión leve:

Acudir a Centro de Salud más cercano
Urgencias hospitalarias
Mútua laboral (si es accidente profesional)

Ante cualquier duda, consulta de forma inmediata al servicio de emergencias aunque la lesión parezca leve.

Tipo de lesiones:
  • Irritación cutánea leve
  • Pequeñas quemaduras superficiales
  • Molestias respiratorias «sin gravedad«
Qué hacer:

Antes de acudir al centro médico, puede realizar estas acciones dependiendo de la lesión producida. Pero ante cualquier duda, consulte telefónicamente con el centro, servicio toxicológico o emergencias si la persona requiere atención inmediata.

  • Aclarar con abundante agua
  • No provocar el vómito
  • Trasladar a una zona con aire fresco
  • No aplicar neutralizantes
  • Retirar ropa contaminada